Jorge Javier Vázquez se venga de Paula Vázquez: “Gracias a su conciencia no paro de trabajar”


La semana pasada y a raíz de un rifirrafe con Antonio Montero, unas palabras de Jorge Javier Vázquez en Sálvame resonaron fuerte en la esfera pública. El presentador alegó que el programa era para “rojos y maricones”, una frase que –irónica en mayor o menor grado– ofendió tanto en el plató como fuera de él.

La cobertura del Merlosgate en el que se insertó este comentario, sin embargo, ya fue suficiente para generar polémica de por sí. Como en el caso de Paula Vázquez, que consideró en Twitter que Sálvame era el “programa más misógino y machista de la televisión”.

Paula Vázquez manifestaba así no guardar un buen recuerdo ni de su excompañero de cadena ni de la propia empresa, acompañando el comentario despectivo de los hashtag “A buenas horas mangas verdes” y “Amos no me jodas”.

Jorge Javier Vázquez se ha guardado la respuesta hasta la publicación de su espacio semanal en la revista Lecturas. En un extenso artículo que parece mezclar ficción y realidad, el presentador de Sálvame imagina un presente alternativo en el que él mismo, reconvertido en “líder de izquierdas”, y la propia Paula coinciden en una comida con el vicepresidente Pablo Iglesias para organizar una polémica que distraiga al público de las críticas por la desastrosa gestión gubernamental de la crisis del coronavirus. Vázquez parece querer lanzar una pulla irónica tanto a los que criticaron su censura a la derecha como a la presentadora Paula Vázquez y sus excesos de moral de izquierda.

“Yo le tengo mucho cariño a Paula. Primero, porque es compañera. Luego, porque compartimos apellido y, ya después, porque gracias a ella estoy trabajando mucho en Mediaset. Ella decidió irse porque quiso incluir una cláusula de conciencia en su contrato y parece ser que como no le concedieron ese deseo se largó”, dice irónicamente Jorge Javier, haciendo referencia a un posible “exceso de conciencia” de la presentadora gallega.

“Nunca se lo agradeceré lo suficiente, porque como yo no tengo conciencia no paro de trabajar. La conciencia es una compañera de viaje tan exigente como la dieta”, escribe.

En ese texto donde oculta en una historia de ficción una evidente pulla a Paula Vázquez, asegura que como él, ella “llegó desde otro túnel” al evento de Iglesias. “Luego me enteré que es algo que nos construyen a todos los que somos elegidos por el vicepresidente para implantar el comunismo en los medios”, escribe con ironía.