Aduriz se despide del Athletic: “Es un día bonito”

dinero y trabjo

No pudo ser con San Mamés repleto entonando cánticos, pero Aduriz llegó a su despedida del Athletic ovacionado y rodeado de sus compañeros, trabajadores y canteranos rojiblancos, todos dispuestos en sillas debidamente espaciadas sobre el verde en el que el delantero brilló. “Es un día bonito, para nada triste. Dejo el Athletic en buenas manos”, comentó en varios momentos, siempre con la intención de restar importancia al día, al acto, al momento y a la despedida. 

“Esto es mucho más de lo que creo que merecía, ni te cuento lo que sería con 50.000 personas aquí… Le dije al club que intentaramos hacer algo sencillo, aunque esto me sobrepasa… Estoy abrumado, no seré capaz nunca de devolver todo lo que he recibido estos días. No hay necesidad de eso”, dijo sobre el acto. 

Cada domingo un homenaje

“He disfrutado tanto aquí, un homenaje cada domingo. Ojalá podamos celebrar esa ansiada Copa. Yo no necesito un hueco, solo que saquen”, explicó sobre una hipotética celebración del título de Copa con la gabarra sobre el río Nervión. 

Después de un vídeo que repasó apenas una veintena de sus más de 150 goles con el Athletic, al delantero de 39 años le costó que salieran las primeras palabras: “La ostia…”, apenas alcanzó a decir antes de arrancar. 

“Es imposible que me imaginara estar sentado en San Mamés haciendo una rueda de prensa en la situación que nos ha tocado… Solo me gustaba el balón, no me imaginaba ni jugar un partido con la camiseta del Athletic. He hecho lo que más me ha gustado y me lo he pasado muy bien, he disfrutado mucho”, resumió más tarde Aduriz sobre su carrera. 

La retirada

Delante de la portería en la que marcó su último gol con el Athletic, cerca del punto de penalti, con una vista privilegiada de San Mamés salpicado de amigos, Aduriz puso voz a las explicaciones sobre su retirada, sobrevenida después de la pandemia de coronavirus. 

“Esa pelea la llevaba bastante tiempo luchando. Relativamente podía aguantar, veía que podía ayudar algo al equipo, últimamente menos que más, pero estar tanto tiempo en casa ha sido definitivo. El cuerpo tiene un límite para todos y la cadera ha desequilibrado esa pelea”, explicó antes de detallar el siguiente paso: “La idea es que me operen cuanto antes, el sábado 30 de mayo, y volver a Lezama para acompañar al equipo hasta final de temporada”, reveló. “Creo que no hubiese podido, por mucho que quieras a veces hay un límite”, dijo sobre si hubiera aguantado si la final de Copa se hubiera fijado este verano. “Es mejor que yo no esté, en este momento el equipo es mejor sin mi”

El mejor triunfo

Era la primera rueda de prensa presencial después de la pandemia, con periodistas entre los asistentes y con preguntas recurrentes que nunca fallan: “Ya no puedo decir que mi mejor gol está por llegar”, dijo sobre su tanto predilecto. “El último representa mucho, por el momento en el que fue, mis hijas estaban en la esquina de la grada y cada vez son más conscientes…” acertó a decir entre recurrentes paradas para dar un trago de agua y contener la emoción que quería brotar mirando de reojo a su familia. “No hemos ganado muchos títulos, pero me quedo con aquella Supercopa en la que le ganamos al Barça de Messi”, reconoció como el mejor partido que recuerda. 

Como si entregara el testigo, antes de una salida ordenada por el césped, la hija mayor de Aduriz se quedó metiendo goles en la portería de San Mamés bajo la mirada de su progenitor: “Tengo muchas inquietudes con las que emprender la siguiente etapa, ser más padre, más marido…”, concluyó después de una hora de comparecencia.